Parroco

Y a vivir el Evangelio Tu vida nos enseñó.

Sus raíces de sus ancestros vienen de Chitré, el Padre Manuel fue bendecido al nacer en las tierras de Ocú, siendo hijo de Don Elías Felipe Villarreal y de la Señora Nimia Núñez de Villarreal, de esta noble pareja de esposos surgen 7 hijos, 5 varones y 2 mujeres nuestro Padre Manuel es producto del tercer embarazo pero es el 4° hijo, puesto que le precedieron unos gemelos.

Inicia los primeros años de primaria en la escuela José Dolores Carrizo de Ocú, a partir del 5° grado se trasladan a Panamá ingresando al Colegio San Agustín donde se gradúa como Bachiller en ciencias y comercio. Luego ingresa a la Universidad Santa María La Antigua en la carrera de Economía, unos años después en medio de su carrera siente el llamado de Dios , ingresando así en el Seminario Mayor de Costa Rica , posteriormente por asuntos de salud tiene que regresar a Panamá donde continuó con sus estudios de Economía en la USMA, no obstante la voz de Dios había sembrado ya el llamado en su buen corazón para servir el evangelio; es por lo que decide incorporarse al seminario mayor San José de esta tierra istmeña y el 20 de diciembre de 1986 de las manos del Arzobispo Monseñor Marcos Gregorio Mc Grath, es ordenado Sacerdote.

Nuestro querido Padre Manuel se ha desempeñado en su vida de servicio como Párroco de Las iglesias Perpetuo Socorro, Cristo Rey, San Francisco de la Caleta donde se encontraba por más de 2 décadas al momento de ser trasladado a nuestra Parroquia Santa Marta ……en paralelo a sus funciones de párroco se desempeñó como Ecónomo de la Arquidiócesis de Panamá , impulsor de la construcción y organización de la Arquidiócesis así también de la muy distinguida Cena de Pan y Vino, dirigió muchísimos años la Campaña Arquidiocesana a nivel nacional, así también administro la Imprenta y Librería Católica, actualmente sigue como Director de Radio Hogar.  Nuestro Padre Manuel es un Biblista que posee un particular estilo, mística y espíritu en la entrega de sus tareas pastorales siempre lo hace con mucha alegría, dedicación, esmero con un alto nivel de compromiso, caracterizado por compartir lo que tiene preocupándose por servir y que todos disfruten, siempre llevando la palabra con una singularidad y muy detallada forma de predicación para que nadie se quede sin recibir el mensaje fundamental del Evangelio.